martes, 24 de enero de 2017

El niño con el pijama de rayas

Título: El niño con el pijama de rayas
Autor: John Boyne
Primera edición: 2007
Número de páginas: 194
Precio: 13€

Argumento

Lo único bueno que le ha pasado al pequeño Bruno desde que se trasladó junto a su familia a ese lugar horroroso sólo porque el jefe de su padre, ese Furias del que todo el mundo habla, así lo quiso, es que ha conocido a Shmuel, un simpático niño de su edad que siempre va vestido con un pijama de rayas y con el que ha hecho buenas migas. Sólo hay un inconveniente: a ambos les separa una alambrada.

¿Por qué será que últimamente los ojos del pequeño Bruno se abren como platos y a juego con ellos sus labios dibujan una O gigante? Quizá porque no acaba de entender el motivo por el que él y su familia deben dejar atrás su vida en Berlín y su casa de cinco plantas y a toda aquella gente que sonreía, por no hablar de Karl, Daniel y Martín, sus tres mejores amigos, con quienes de momento no podrá cometer más travesuras. El caso es que Padre, que trabaja a las órdenes del Furias, ha sido destinado para cumplir una importante misión en uno de los lugares más desolados del planeta, un lugar en el que parece que la risa está prohibida… excepto la de Gretel, la tonta de remate de su hermana, que se burla de él por lo bajini diciendo que en lugar de nueve años aparenta seis.

Bruno piensa que ha sido un error trasladarse a ese lugar, pero claro, como dice su madre, a él no le corresponde pensar, porque ya hay otras personas que lo hacen por él… Aun así, no puede dejar de preguntarse algunas cosas: ¿a qué se dedica exactamente Padre? ¿Quiénes son esas personas delgadas y pálidas que están detrás de la alambrada, que visten con un pijama de rayas y a las que le han prohibido acercarse? Y ¿por qué tiene la extraña sensación de que su vida nunca volverá a ser como antes?


Personajes

Bruno: niño alemán de 9 años. No entiende de qué trabaja su padre y se siente un poco solo en la familia porque no tiene el apoyo de nadie. No le gusta la nueva casa y echa mucho de menos a los abuelos. Es un niño que le gusta aparentar saber más cosas de las que realmente sabe, aunque es muy perspicaz y aunque no entiende lo que pasa en el mundo, sabe que hay cosas que no están bien.

Shmuel: niño polaco de 9 años, nació el mismo día que Bruno. Se encuentra al otro lado de la alambrada y tampoco entiende mucho qué ocurre, aunque tiene más idea que su nuevo amigo. Tiene la tez muy grisácea y los ojos muy grandes. Siempre evita que Bruno pase a su lado de la alambrada porque sabe que está prohibido.

Madre: desconocemos su nombre. Es una mujer que en apariencia está de acuerdo con las ideas de su marido, pero a veces podemos ver sus dudas y rechazos. Quiere proteger a sus hijos aunque tarda mucho a enfrentarse a la situación por ellos.

Padre: tampoco sabemos su nombre. Era teniente pero Hitler lo asciende y la familia entera debe mudarse de casa (y país) para poder realizar su nueva función de coronel. No es un padre muy cariñoso pero a ratos deja de ser tan frío para ser un buen padre.

Gretel: hermana de Bruno, la tonta de remate como dice él. Tiene 12 (y cumple 13 durante la historia) años pero se cree muy mayor. Al principio de la novela juega con muñecas pero en un momento dado cambia su pasatiempos favorito por otro.

María: criada de la familia desde que Bruno tenía 3 años. En Berlín no hablaba mucho pero en la nueva casa interactúa más con el niño. Llegó a la familia gracias a Padre y tiene mucho que agradecerle.

Pavel: hombre judío que va cada noche a la casa de la familia para pelar y cortar las hortalizas para la cena y servirla. Antes era médico.

Teniente Kotler: soldado de 17 años, rubio y alto. A Bruno no le gusta porque parece ser una persona sin sentimientos, aunque Gretel se hace su amiga. Pasa mucho tiempo en casa, sobre todo cuando Padre no está.


Opinión personal

Aprovechando que me he ido a Alemania de viaje, he decidido hacer una entrada sobre un libro que hable de ese país. Desgraciadamente, creo que solamente tengo 3 libros que ocurran allí, El niño con el pijama de rayas, La ladrona de libros y El diario de Ana Frank. Así que por eso os traigo hoy mi opinión sobre el libro de John Boyne.

Por si hay alguien que aún no se lo ha leído o no ha visto la película, aclarar que es un libro que trata la segunda guerra mundial desde el punto de vista de un niño berlinés (alemán) de 9 años, hijo de uno de los hombres de confianza de Hitler. Hitler asciende a Padre a coronel y se deben mudar al campo de concentración judío de Auschwitz, en Polonia.

La primera vez que lo leí creo que ya había visto la película, y ahora que lo he vuelto a leer me han entrado ganas de volverla a ver. La película es bastante fiel ya que casi todo lo que sale en el libro sale en la película, pero también es cierto que se inventa muchas historias para hacer parecerla más cruda.

En mi opinión, es una historia muy bien hallada. Bruno es un personaje clave porque ser hijo de quién es ya le atribuye ciertas obligaciones y creencias que debe tener, pero al ser un niño ajeno a todo lo que está ocurriendo, aun es un niño sin maldad. Así pues, se hace amigo de Shmuel, un niño judío que vive en el campo de concentración. La inocencia que desprende Bruno me parece extraordinaria. En algunos momentos de la novela me pone de los nervios porque es un niño que muchas veces dice lo que cree que tiene que decir para quedar bien, pero lo hace en base a lo que le ha enseñado su padre, así que suelen ser oraciones o comportamientos nazis. Esas acciones le hacen sentir culpable y avergonzado pero como sabe que Padre lo felicita cuando las hace, cree que Shmuel también.

Es un libro de muy fácil lectura porque todo transcurre muy rápido. No es extremadamente detallado pero no le falta descripción. No es hasta la página 100 que los niños se conocen y empieza la historia de verdad, pero aunque lo sepas, esas primeras páginas no se hacen pesadas porque disfrutas de la lectura.

La evolución de los personajes me parece muy interesante. Padre empieza siendo una persona fría para convertirse en un padre que se preocupa por el bienestar de sus hijos; Madre al principio parece conforme con la situación pero luego vemos que claramente no comparte los ideales de la guerra y Gretel empieza jugando con muñecas y acaba haciendo un seguimiento sobre todas las invasiones nazis con un mapa gigante en su cuarto. Bruno es ajeno a la realidad durante toda la historia, hasta el último segundo.

Y qué decir del final… avasallador. Creo que ese final es el único final perfecto para esta novela. Hace que la saborees al máximo y empatices con todos ellos. No he llorado leyendo la historia pero ha sido cerrar el libro, pensar en ella y soltar algunas lágrimas. Pensar que no es una historia, sino que es LA HISTORIA de nuestro planeta, me pone los pelos de punta.

La última frase del libro es: “Y así termina la historia de Bruno y su familia. Todo esto, por supuesto, pasó hace mucho, mucho tiempo, y nunca podría volver a pasar nada parecido. Hoy en día, no”. Me parece alucinante que después de tener estos años tan marcados en nuestra mente, siga existiendo el racismo tan desmesurado que hay todavía. Y qué decir de todas las guerras que hay ahora mismo por el mundo.

Así pues, recomiendo este libro a toda aquella persona que no se lo haya leído, a quién le guste la historia de nuestra sociedad y quien disfrute con descubrir mundos desde la perspectiva de un niño pequeño. Pero que se abstengan todos aquellos que no entiendan el racismo.


Fragmento favorito

-          Quiero saber qué es esa alambrada –dijo Bruno-. Quiero saber por qué está ahí.
-          Pero ¿cómo? ¿No lo sabes?
-          No. No entiendo por qué no nos dejan ir al otro lado. ¿Qué nos pasa para que no podamos ir allí a jugar?
-          Bruno, la alambrada no está ahí para impedir que nosotros vayamos al otro lado. Está para impedir que ellos vengan aquí.
-          Pero ¿por qué?
-          Porque hay que mantenerlos todos juntos. […] No pueden mezclarse con nosotros.
-          Judíos. […] ¿Nosotros somos judíos?
-          No, Bruno. No, claro que no. Y eso no deberías ni insinuarlo.
-          ¿Por qué? Entonces ¿qué somos nosotros?
-          Nosotros somos… -empezó Gretel, pero tuvo que pararse a pensar-. Nosotros somos… Mira, nosotros no somos judíos.
-          Eso ya lo sé. Lo que te pregunto es qué es lo que somos, si no somos judíos.

-          Somos lo contrario –dijo Gretel muy rápidamente, y se quedó muy satisfecha con su respuesta-. Sí, eso. Nosotros somos lo contrario.

2 comentarios:

  1. Muy buenas!
    Con este libro te aseguras una muy buena lectura y unas cuantas de lágrimas. Totalmente recomendable, una lectura única.
    Como dices, es una de esas lecturas que son para el disfrute y repetirlas en cualquier momento.

    Gracias por recordarnos este libro.
    Besos!

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    Respuestas
    1. ¡Hola!
      Desde luego que es única. Ahora tengo muchas ganas de leer El niño en la cima de la montaña, del mismo autor. Leí una reseña y me quedó el gusanillo de la curiosidad.
      ¡Un saludo!

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